llevando la palabra de Dios a las Naciones.
De lo que sabemos hablamos

Si buscas hosting web, dominios web, correos empresariales o crear páginas web gratis, ingresa a PaginaMX
Por otro lado, si buscas crear códigos qr online ingresa al Creador de Códigos QR más potente que existe


Un dicho popular cuenta que para hacer reir a Dios basta con contarle tus planes, ya que hasta en oración le decimos Señor cuídanos en por ejemplo  “el viaje de mañana”, o “cuando lleguemos a la playa” etc. No decimos Señor si es tu voluntad haz que todo salga bien,  casi le damos una instrucción a Dios en lugar de pedir permiso o consultarlo con él antes de decidir”; Claro al día siguiente amanece y está lloviendo, cuando le dijiste “Señor mañana cuídanos en la playa”.

Somos muy tercos, no hacemos caso de lo que él nos dice, siempre queremos ponerle a todo de nuestra voluntad.

Debemos creer y aceptar que todo está en sus manos y que ya tiene algo preparado para cada uno, Veremos a continuación a un personaje que además de terco era muy corajudo, nos daremos cuenta que se porta hasta gruñón aun obedeciendo y consiguiendo sus metas, el es Jonás. pero era bien visto por Jehová, tenía el favor de él, hiciere lo que él hiciere..

La palabra de Jehová vino a Jonás hijo de Amitai, diciendo:  "Levántate y ve a Nínive, la gran ciudad, y predica contra ella; porque su maldad ha subido a mi presencia."

Casi podríamos haber escuchado cuando Jonás decía ¿Yo Señor? ¿ ir a Nínive?, a esa bola de pecadores, Señor sabes que ellos no son como de mi clase, pues te recuerdo que soy hebreo y entre nosotros no hay buena relación.   Jonás no le hizo caso a la palabra de Dios y decidió huir de su presencia, como si se pudiera….

Entonces Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis. Descendió a Jope y halló un barco que iba a Tarsis; y pagando su pasaje, entró en él para irse con ellos a Tarsis, huyendo de la presencia de Jehová.

Tarsis quedaba al extremo contrario a Nínive, mientras más lejos mejor, habría pensado, pero ante su terquedad Jehová tenía preparado ya algo….

Pero Jehová lanzó un gran viento sobre el mar, y se produjo una enorme tempestad, de manera que el barco estaba a punto de romperse.

Cuando  sintieron que estaba tupida la cosa comenzaron a rezar, a llamar a sus dioses, sacaron no sé, sus santos,, pero hasta a ellos tuvieron que echar al mar para aligerar la nave, ellos se habían dado cuenta que no era una tormenta normal, ellos tenían experiencia en el mar.

 Los marineros tuvieron miedo, y cada uno invocaba a su dios. Y echaron al mar el cargamento que había en el barco, para aligerarlo. Pero Jonás había bajado al fondo del barco, se había acostado y se había quedado profundamente dormido.

Jonás sabiendo y estando seguro de Dios, a pesar de sus desobediencias bajo y tranquilamente se durmió, él sabía que Dios no lo dejaría solo.

Muchas veces tenemos alguna necesidad y la dejamos en manos de Dios, ¿que es lo que pasa? Tienes tranquilidad  de que se resolverá, esa seguridad tenia Jonás.

El capitán del barco se acercó a Jonás y le dijo: -¿Qué te pasa, dormilón? ¡Levántate e invoca a tu dios! Quizás él se fije en nosotros, y no perezcamos.

Entonces se dijeron unos a otros: -¡Venid y echemos suertes para saber por culpa de quién nos ha sobrevenido este mal!

Echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. Entonces le dijeron: -Decláranos por qué nos ha sobrevenido este mal. ¿Qué oficio tienes y de dónde vienes? ¿Cuál es tu país, y de qué pueblo eres? El respondió: -Soy hebreo y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.

Aquellos hombres temieron muchísimo y le preguntaron: -¿Por qué has hecho esto? Pues entendieron que huía de la presencia de Jehová, ya que él se lo había declarado. Y le preguntaron:

-¿Qué haremos contigo para que el mar se nos calme? Porque el mar se embravecía más y más. Y él respondió: -Levantadme y echadme al mar, y se os calmará; pues yo sé que por mi causa os ha sobrevenido esta gran tempestad.

 Aquellos hombres remaban para hacer volver el barco a tierra, pero no pudieron, porque el mar se embravecía cada vez más. Entonces clamaron a Jehová diciendo: -¡Oh Jehová, por favor, no perezcamos nosotros por la vida de este hombre! No nos hagas responsables de sangre inocente, porque tú, oh Jehová, has hecho como has querido.

Entonces levantaron a Jonás y lo echaron al mar, y el mar cesó de su furia. Y aquellos hombres temieron grandemente a Jehová; le ofrecieron un sacrificio e hicieron votos.

Cuando nos damos cuenta de lo poderoso que es Jehová es cuando uno se doblega, se arrepiente, cuando ya está a punto de morir se entrega, siempre dejamos a Dios para lo último, todo lo queremos hacer por nuestras propias fuerzas.

 Pero Jehová dispuso un gran pez que se tragase a Jonás. Y éste estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.

Una vez en la consecuencia de nuestros actos viene el arrepentimiento, muchos son “tragados” por un gran problema y por si mismos difícilmente logran salir, tienen que “pedir ayuda”.

Y desde el vientre del pez oró Jonás a Jehová su Dios.  Y dijo:

"Desde mi angustia invoqué a Jehová, y él me respondió.

Clamé desde el vientre del Seol, y tú escuchaste mi voz.

Me arrojaste a lo profundo, en el corazón de los mares, y me rodeó la corriente: Todas tus ondas y tus olas

han pasado sobre mí. Las aguas me han envuelto hasta la garganta; me rodeó el abismo. Pero tú hiciste subir mi vida de la fosa, ¡oh Jehová, Dios mío!  Cuando mi alma desfallecía dentro de mí, me acordé de Jehová; y mi oración llegó hasta ti, a tu santo templo.  Los que veneran las vanidades ilusorias abandonan su lealtad.

 Pero yo te ofreceré sacrificio con voz de alabanza. Lo que prometí haciendo votos, lo cumpliré. ¡La salvación pertenece a Jehová!"

 Entonces Jehová habló al pez, y éste vomitó a Jonás en tierra.

Vean: Jonás cap.2

De todas formas lo tendrás que hacer, si esta en los planes de Dios no puedes huir, podrás tardarte más, pero lo tendrás que hacer, él te pondrá nuevamente en el camino, nada podrá evitarlo.

La palabra de Jehová vino por segunda vez a Jonás, diciendo: "Levántate y vé a Nínive, la gran ciudad, y proclámale el mensaje que yo te daré." Entonces Jonás se levantó y fue a Nínive, conforme a la palabra de Jehová. Nínive era una ciudad grande, de tres días de camino. Jonás comenzó a recorrer la ciudad durante un día de recorrido, y proclamaba diciendo: "¡De aquí a cuarenta días Nínive será destruida!"

Jonás lleva el mensaje de Jehová y logra que el pueblo crea en Dios y se arrepienta, gracias a él es que no murieron.

Pero los hombres de Nínive creyeron a Dios, proclamaron ayuno y se cubrieron de cilicio, desde el mayor hasta el menor. El asunto llegó hasta el rey de Nínive, quien se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes: "¡Que hombres y animales, bueyes y ovejas, no coman cosa alguna! ¡No se les dé alimento, ni beban agua! Cúbranse de cilicio tanto hombres como animales. Invoquen a Dios con todas sus fuerzas, y arrepiéntase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos. ¿Quién sabe si Dios desiste y cambia de parecer, y se aparta del furor de su ira, y así no pereceremos?" Dios vio lo que hicieron, que se volvieron de su mal camino, y desistió del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo.

Sin embargo como esta gente no era grata a Jonás se molestó porque creyeron y se salvaron, aún con este éxito el estaba muy enojado.

Pero esto desagradó grandemente a Jonás y lo enojó. Y oró a Jehová diciendo: -Oh Jehová, ¿no es esto lo que decía yo estando aún en mi tierra? ¡Por eso me adelanté a huir a Tarsis! Porque sabía que tú eres un Dios clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia y que desistes de hacer el mal. Ahora, oh Jehová, por favor, quítame la vida, porque mejor sería mi muerte que mi vida.

Jehová le respondió: -¿Haces bien en enojarte tanto?

Muchas veces no nos damos cuenta de los planes que Dios tiene para nosotros y perdemos el tiempo esperando una revelación.

Entonces Jonás salió de la ciudad y se sentó al oriente de ella. Allí se hizo una enramada y se sentó a su sombra hasta ver qué sucedería a la ciudad.

Entonces Jehová dispuso que creciera una planta de ricino, para que hiciese sombra sobre la cabeza de Jonás para protegerle de la insolación. Y Jonás se alegró muchísimo por el ricino. Pero Dios dispuso también, al amanecer del día siguiente, un gusano que atacó la planta de ricino, y ésta se secó. Y aconteció que al salir el sol, Dios dispuso un sofocante viento oriental, y el sol hirió la cabeza de Jonás, de modo que se desmayaba y anhelaba morirse. Y dijo: -¡Mejor sería mi muerte que mi vida!

Entonces Dios dijo a Jonás: -¿Te parece bien enojarte por lo de la planta de ricino?

El respondió: -¡Me parece bien enojarme, hasta la muerte!

Y Jehová le dijo: -Tú te preocupas por la planta de ricino, por la cual no trabajaste ni la hiciste crecer, que en una noche llegó a existir y en una noche pereció. ¿Y no he de preocuparme yo por Nínive, aquella gran ciudad, donde hay más de 120,000 personas que no distinguen su mano derecha de su mano izquierda, y muchos animales?

Este mensaje es maravilloso, perdemos el tiempo enojándonos por lo que no tenemos en lugar de agradecer y disfrutar lo que Dios nos  ha dado.

Si aún no sabes para que estas en la tierra y sigues viviendo en desesperación, en enojos, en pobreza espiritual, te invito a conocer a Jesús, el hijo de Dios, y a preguntarle cuál es  tu propósito en la vida.

Hasta los pájaros tienen una razón de ser y estar aquí, y tú también y aún mayor es esa razón, no pierdas el tiempo criticando a los demás, busca esa razón y actúa, comienza hoy mismo.

Ya que, si son los planes de Dios tarde o temprano lo tendrás que hacer.

 

Anonymous

Amanda

23 Apr 2014 - 06:19 pm

Gracias hermosa pagina.

Agregar un comentario

Tu nombre o Ingresar

Tu dirección de correo (no se mostrará)

¿De qué color es el pasto? (chequeo de seguridad)

Mensaje *

Últimos miembros

AlfonsoDiusaArbidol wwwgoogleEduardo Castillo MEnrique ErosaJesus
© 2026 llevando la palabra de Dios a las Naciones.